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Todo sobre las fisuras anales. ¿Qué son? ¿Cómo se curan?

Fisuras anales y cómo se curan

Índice de contenidos

¿Qué son las fisuras anales y cómo se curan?

Si estás aquí, es probable que estés experimentando algún tipo de molestia de este tipo. Desde Pompeia Life queremos ayudarte a mejorar tu bienestar y calidad de vida. Por ello, en este artículo te vamos a contar todo lo que necesitas saber sobre de las fisuras anales y qué puedes hacer para remediarlas. Cómo siempre, con nuestra visión libre de tabúes y con la seguridad de ser expertos en bienestar íntimo desde hace más de 25 años. 

Antes de continuar, te recordamos la importancia de consultar siempre a tu médico.

 ¿Qué es una fisura anal?

El estudio de 2001 “Las Fisuras Anales” (E. Martinena Padiala, J. Pozuelos Estradab, J. Fernández Díaza, L. Marín Lencerob) recoge en sus primeras líneas la siguiente afirmación sobre las fisuras anales:

Las fisuras anales son la causa más frecuente del dolor anal y sangrado tras la defecación. Se presentan como laceraciones o ulceraciones cortas (< 1 cm) de la dermis, entre el orificio anal y la línea dentada. Su patogenia continúa sin esclarecerse totalmente. Más del 85% de las mismas se presentan en la región posterior de la línea media. 

Es decir, que esta lesión de la mucosa es un problema común que afecta a muchas personas. Sin embargo, a pesar de su gran prevalencia, esta condición suele mantenerse en secreto debido a la vergüenza que puede provocar hablar de ellas. 

Pero la realidad es que el 75% de la población occidental presenta síntomas de hemorroides o fisuras en algún momento de su vida.

Una fisura anal es una condición médica que puede causar una considerable incomodidad y malestar a quienes la padecen. Se trata de una pequeña rasgadura o corte en la delicada piel que recubre el canal anal, justo en la entrada del recto.

Las fisuras anales pueden ser causadas por diversos factores, tales como el paso de heces duras, el estreñimiento crónico, la diarrea, el parto o incluso prácticas sexuales anales sin la debida precaución. Pueden ser muy dolorosas durante la defecación y suelen causar un persistente y desagradable picor. Además, tienden a infectarse debido al contacto con las heces.

En muchas ocasiones, estas lesiones pueden sanar por sí solas en pocas semanas pero, en algunos casos, se vuelven crónicas y requieren intervención médica.

Tipos de fisuras anales

Existen dos tipos principales de fisuras anales: agudas y crónicas

Fisuras anales agudas

Las fisuras anales agudas son aquellas que se desarrollan de forma repentina y suelen ser el resultado de un traumatismo en el ano a consecuencia de, por ejemplo, el paso de heces duras o una actividad sexual anal sin la adecuada precaución.

Este tipo de fisuras suele sanar por sí solo en unas pocas semanas, siempre que se tomen las medidas pertinentes para evitar más traumatismos y se mantenga una higiene adecuada.

Fisuras anales crónicas

Una fisura anal se considera crónica cuando persiste durante más de 6 a 8 semanas. Estas fisuras pueden deberse a una cicatrización inadecuada de una fisura anal aguda o a una tensión continua en el área anal debido a factores como el estreñimiento crónico, la diarrea o el espasmo del esfínter anal.

Las fisuras anales crónicas pueden ser más difíciles de tratar y, a menudo, requieren intervenciones médicas más intensivas, tales como medicamentos tópicos, relajantes musculares o incluso cirugía en casos más severos.

Es importante mencionar que, independientemente del tipo de fisura anal, el diagnóstico y el tratamiento tempranos son esenciales para aliviar el dolor y evitar complicaciones. Si sospechas que tienes una fisura anal o experimentas síntomas que te preocupan, no dudes en buscar la opinión de un profesional.

Prevalencia y causas de las fisuras anales

Prevalencia fisura anal
Fuente: Statista

Desde 2014 la prevalencia de las fisuras anales se estima en más de 300.000 casos anuales, un 60% de los cuales son mujeres. Algunas de las causas que contribuyen a la aparición de fisuras anales son:

  • Largos períodos de tiempo sentados
  • Estreñimiento
  • Sobrepeso
  • Diarrea
  • Embarazo
  • Esfuerzo físico intenso

Según estos estudios, se ha detectado un aumento de casos importante en los últimos años que se atribuye a un aumento del sedentarismo y a una menor sensación de estigma por parte del paciente gracias a diversas campañas de sensibilización.

Sintomatología de las fisuras anales

Los síntomas de las fisuras anales pueden variar  pero, en general,  incluyen dolor, sangrado y picazón en el área anal. 

Los síntomas que suelen aparecer son:

  • Dolor al defecar: El dolor puede variar de leve a intenso y, en general, es más agudo durante y después de la evacuación. 
  • Sangrado: Es común ver pequeñas cantidades de sangre en el papel higiénico o en las heces. El sangrado suele ser leve.
  • Ardor o picazón: Estas molestias pueden durar varias horas después de la evacuación.
  • Espasmo del esfínter anal: Esto puede exacerbar el dolor y dificultar la curación de la fisura.

 

¿Cómo identificar una fisura anal?

Aquí tienes algunos consejos para ayudarte a identificar una posible fisura anal y saber cuándo buscar ayuda médica:

  1. Presta atención a tus síntomas: Si experimentas alguno o varios de los síntomas nombrados anteriormente de forma persistente, es posible que tengas una fisura anal.
  1. Autoevaluación: Utiliza un espejo de mano para examinarte el área anal y busca signos de una pequeña rasgadura o corte en la piel alrededor del ano. 
  1. Escucha a tu cuerpo: Si estos síntomas no mejoran o empeoran con el tiempo, no ignores el dolor.

Recuerda que no hay motivo para que sientas vergüenza al hablar con tu médico sobre tus síntomas. Están expresamente capacitados para manejar estas situaciones de manera comprensiva y respetuosa.

 

¿Cómo se diagnostica una fisura anal?

Los pasos para poder diagnosticar una fisura anal pueden pasar por:

  • Conciencia de los síntomas: Como mencionamos anteriormente, el dolor al defecar, el sangrado, el ardor y la picazón en el área anal son síntomas comunes de una fisura anal. Si experimentas estos síntomas de manera persistente, podría ser un indicio de fisura anal.
  • Consulta médica: Si sospechas que tienes una fisura anal basándote en los síntomas, es esencial buscar atención médica. Un médico de cabecera, un gastroenterólogo o un coloproctólogo son profesionales especialmente capacitados para diagnosticar y tratar esta afección.
  • Examen físico: Durante la consulta, el médico te preguntará sobre tus síntomas y antecedentes médicos, y realizará un examen físico. El examen puede incluir una inspección visual del área anal y una palpación digital suave del ano con un dedo enguantado y lubricado. Esto les permitirá evaluar el dolor, la presencia de espasmo del esfínter y buscar signos de una fisura.
  • Anoscopia: Si el médico no puede identificar claramente una fisura anal durante el examen físico, pueden realizar un examen más detallado llamado anoscopia. Esto permite al médico visualizar la fisura y descartar otras causas de los síntomas.
  • Pruebas adicionales: En casos raros, si el médico sospecha de otras afecciones, tales como enfermedad inflamatoria intestinal, abscesos o fístulas, pueden solicitar pruebas adicionales como, por ejemplo, una colonoscopia o resonancia magnética.

Tratamiento y cómo curar las fisuras anales

El tratamiento para las fisuras anales depende de la gravedad de la lesión. 

En la mayoría de los casos, las fisuras anales se pueden tratar con medidas conservadoras, como cambios en la dieta, el estilo de vida o productos específicos.

Sin embargo, en casos más graves, pueden ser necesarios tratamientos médicos o quirúrgicos.


Medidas preventivas

  • Mantener una dieta rica en fibra puede ayudar a prevenir el estreñimiento y facilitar la evacuación. Algunos ejemplos de alimentos ricos en fibra son frutas frescas, verduras, cereales integrales, legumbres y frutos secos. La fibra agrega volumen a las heces, lo que reduce la presión sobre el canal anal y favorece la curación de las fisuras anales.
  • Suficiente ingesta de agua ayuda a mantener las heces blandas y facilita el paso por el canal anal durante la evacuación. Se recomienda consumir al menos 8 vasos de agua al día para mantenerse hidratado y promover una buena digestión.
  • Además, realizar actividad física regularmente también puede contribuir a una mejor función intestinal y previene el estreñimiento. El ejercicio promueve un adecuado  tracto intestinal y ayuda a mantener evacuaciones regulares y suaves.
  • Mantener el área limpia y seca es fundamental para prevenir infecciones y promover la curación. Se recomienda limpiar suavemente el área con agua tibia y un limpiador suave después de cada evacuación.Evita la irritación de la zona en la medida de lo posible. Por ejemplo, sustituyendo los jabones por limpiadores suaves o, después de ir al baño, utilizando toallitas húmedas sin alcohol ni perfume en lugar de papel higiénico
  • Utilizar un producto específico para el cuidado de la piel y las mucosas de la zona también puede ser un aliado efectivo contra las fisuras anales. Estos productos suelen contener ingredientes calmantes y cicatrizantes que ayudan a reducir la inflamación y promover la curación de la fisura.
  • Los baños de asiento de agua tibia pueden ser beneficiosos para aliviar el malestar y favorecer la curación de las fisuras anales. Consisten en sumergir la zona anal en una bañera o un recipiente con agua tibia durante unos 10 a 15 minutos varias veces al día. El agua tibia ayuda a relajar los músculos del esfínter anal, reduce la inflamación y alivia el malestar.

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Olevm Piel & Mucosas Anal y Perineal

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